tratamiento de agua en lavanderías industriales

Tratamiento de agua en lavanderías industriales: agua blanda, ahorro y reutilización

Una lavandería industrial lava toneladas de ropa cada día, y para eso consume una enorme cantidad de agua, casi toda caliente. Eso significa dos cosas. La primera, que la calidad del agua condiciona el resultado del lavado y la vida de las máquinas. La segunda, que el agua es una de las partidas que más pesan en el coste de explotación.

Por eso el tratamiento de agua en lavanderías industriales tiene tres frentes: preparar el agua de entrada (sobre todo, ablandarla), gastar menos y reutilizar lo que se pueda. En esta guía te explicamos cada uno.

Cuánta agua consume una lavandería industrial

Depende del tipo de ropa, de las máquinas y del proceso, pero como orden de magnitud una lavandería industrial puede consumir entre 5 y 10 litros de agua por kilo de ropa. Una lavandería que procesa 15 toneladas al día puede estar gastando del orden de 150.000 litros diarios.

Las lavanderías con túneles de lavado, que reutilizan agua entre etapas, tienden a estar en la parte baja de ese rango. Las que trabajan con lavadoras de carga discontinua suelen estar más arriba. Medir el consumo por kilo es el primer paso para saber dónde estás.

Por qué importa el agua blanda

El agua que entra en una lavandería suele ser dura. La dureza, que es calcio y magnesio disueltos, causa problemas por tres vías:

  • En las máquinas y en el circuito de calentamiento. La cal se deposita en resistencias, intercambiadores, calderas y tuberías, y reduce su rendimiento. Cuanto más calor se necesita, más se nota. El agua dura puede aumentar el consumo de energía.
  • En el detergente. El calcio y el magnesio reaccionan con los productos de lavado y reducen su eficacia, así que se necesita más producto para el mismo resultado.
  • En la ropa. Los depósitos minerales en el tejido dejan la ropa más áspera y menos blanca, y pueden acortar su vida útil.

Por eso casi todas las lavanderías usan agua descalcificada en el lavado. Es la medida más básica y la que más se nota. Si quieres saber cómo afecta la cal a una instalación, lo explicamos en descalcificación del agua: impacto en sistemas industriales.

Otros parámetros que importan

Cómo se organiza el tratamiento del agua de entrada

Un esquema típico combina:

  1. Filtración, para retirar sólidos del agua de red o de pozo.
  2. Eliminación de hierro y manganeso, si es necesario.
  3. Descalcificación con resinas de intercambio iónico, dimensionada al caudal punta y con regeneración automática. Para mantenerla en forma, mira cuándo tu descalcificador industrial necesita regenerar o cambiar las resinas.
  4. Ósmosis inversa, cuando se quiere un agua de muy baja salinidad para aclarados, para la caldera o para procesos delicados. Más información en ósmosis inversa.
  5. Acumulación y distribución, con depósitos que absorban los picos de demanda.

El punto clave en una lavandería es el caudal: el consumo es muy irregular, con picos cuando arrancan varias máquinas a la vez. El equipo debe dimensionarse para ese pico, no para la media.

Cómo gastar menos agua

Antes de tratar más agua, conviene gastar menos. Las medidas habituales son:

  • Reutilizar el agua de los últimos aclarados. El agua del último aclarado todavía es limpia, y se puede filtrar y reutilizar en el prelavado o en otras etapas. Un caso documentado de una gran empresa de alquiler textil logró reducir su consumo de agua alrededor de un 50 % con un sistema en cascada de este tipo. Es un ejemplo, no una promesa para cualquier planta.
  • Optimizar los programas y la carga. Lavar a carga completa y ajustar los volúmenes de agua por programa reduce el consumo.
  • Controlar fugas y mantener las máquinas. Un mantenimiento correcto evita pérdidas.
  • Medir. Instalar contadores por línea o por máquina permite ver qué parte consume más.

Reutilización del agua residual

El agua residual de una lavandería lleva detergentes, grasas, fibras, suciedad y, a veces, productos de desinfección o de acabado, y sale caliente. Eso la hace difícil de tratar, pero también la convierte en una buena candidata para la reutilización, porque el volumen es alto y el calor se puede recuperar.

Hay varios enfoques, desde los más sencillos hasta los más completos:

  1. Recircular aguas poco cargadas (últimos aclarados), con filtración.
  2. Tratamiento del efluente para devolverlo al proceso. Se combina un pretratamiento (tamizado, desarenado), un tratamiento físico-químico o biológico y, si se busca más calidad, membranas. Algunas soluciones con membranas de ultrafiltración o de ósmosis permiten recuperar agua de calidad suficiente para el prelavado, y algunos proyectos piloto han mostrado que el agua tratada no empeora la calidad del lavado respecto al agua nueva.
  3. Sistemas de reciclaje completos. Los proveedores de este tipo de sistemas hablan de reducciones de consumo muy altas, del orden del 70 al 80 % o más, y de una menor necesidad de energía. Son cifras de fabricante y de proyectos piloto: conviene validarlas con datos de tu planta.

Un efecto complementario es la recuperación de calor. El efluente puede salir a unos 65 ºC, y esa energía se puede aprovechar con intercambiadores para precalentar el agua limpia.

Más información en reutilización de agua en industria: cómo implementarla correctamente y en tratamientos terciarios para reutilización de agua.

Y el vertido

Aun reutilizando, siempre queda una fracción que se vierte. Y los vertidos de lavandería, con detergentes, grasas y temperatura, suelen requerir un control: el vertido a la red de alcantarillado está sujeto a la ordenanza municipal y, según la actividad, a una autorización. Las exigencias varían de un municipio a otro.

Cuando el volumen a gestionar sigue siendo alto o el concentrado es difícil de tratar, existen soluciones de reducción de volumen, como la evaporación al vacío. Lo comentamos en gestión de efluentes industriales con Concentra EV.

Qué tipo de lavandería necesita qué

  • Lavanderías hoteleras y de restauración. Mucho volumen de ropa blanca: el agua blanda y sin hierro es esencial. Relacionado: tratamiento de agua en el sector HORECA.
  • Lavanderías hospitalarias. Mayor exigencia higiénica y de desinfección. Ver el agua en hospitales.
  • Lavanderías de ropa de trabajo y de alquiler textil. Ropa muy sucia y volumen alto, donde la reutilización compensa más.
  • Lavanderías industriales de gran tamaño con túnel. Mayor potencial de ahorro con reutilización y recuperación de calor.

Errores frecuentes

  • No medir el consumo por kilo de ropa, y no saber si se está por encima de lo razonable.
  • Dimensionar el descalcificador para el consumo medio y no para el pico.
  • Regenerar mal o tarde el descalcificador, y dejar pasar dureza al lavado.
  • Ignorar el hierro y el manganeso, que manchan la ropa blanca.
  • Reutilizar sin filtrar, y devolver fibras y suciedad al proceso.
  • Pensar en el agua y no en la energía. El calor del agua es una parte importante del coste, y recuperarlo suele compensar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua gasta una lavandería industrial por kilo de ropa? Como orden de magnitud, entre 5 y 10 litros por kilo, según el tipo de ropa y de instalación. Los sistemas con túnel y reutilización están en la parte baja.

¿Por qué una lavandería necesita agua blanda? Porque la dureza produce cal en máquinas y calentadores, reduce la eficacia del detergente y deja la ropa menos blanca y más áspera.

¿Se puede reutilizar el agua de una lavandería? Sí. Lo más sencillo es reutilizar el agua de los últimos aclarados. Con tratamiento, también el agua residual en parte, según el sistema.

¿Cuánto se puede ahorrar con la reutilización? Depende de la instalación. Hay ejemplos con ahorros del 50 % mediante cascadas simples y mucho mayores con reciclaje completo, pero conviene validarlos con datos reales.

¿Hace falta ósmosis inversa en una lavandería? No siempre. Para el lavado suele bastar con agua descalcificada. La ósmosis se usa para aclarados exigentes, para la caldera o para reciclaje avanzado.

¿Quieres reducir el consumo y mejorar el agua de tu lavandería?

En Ruberte Tratamientos de Agua diseñamos soluciones a medida: filtración, eliminación de hierro, descalcificación, ósmosis inversa y reutilización, a partir del análisis del agua y de tu consumo real. Consulta nuestra ingeniería a medida, nuestras soluciones de reutilización de aguas o contacta con nosotros.

Scroll al inicio